Muere Arturo Longoria Muñoz, pionero y fundador del judo en Nuevo León
El judo en Nuevo León está de luto. Arturo Longoria Muñoz, considerado pionero y fundador de esta disciplina en el estado, falleció el pasado 16 de mayo de 2026 a los 90 años de edad, dejando un legado histórico en las artes marciales y en la formación de generaciones de judokas regiomontanos.
Nacido en Monterrey el 28 de octubre de 1936, Longoria Muñoz inició desde muy joven su camino en el deporte.
A los 11 años comenzó a practicar boxeo y posteriormente incursionó en la lucha libre, disciplina en la que compitió de manera semi profesional bajo el nombre de “Hombre de Goma”, presentándose entre 1954 y 1961 en distintas arenas del norte del país, como Matamoros, Saltillo, Nuevo Laredo y Monterrey.
Su pasión por las artes marciales lo llevó a convertirse en una figura clave para el desarrollo del judo en Nuevo León. En 1959, junto al Sensei Miguel Ramos, abrió el primer dojo formal de artes marciales en el estado, ubicado en el centro de Monterrey, donde se impartían clases de lucha libre, judo y defensa personal.
En 1963 obtuvo el grado de cinturón negro en judo, reconocimiento que posteriormente fue ratificado por el legendario judoka japonés Sensei Tomoyoshi Yamaguchi. Un año después inauguró el emblemático “Judo Club del Norte”, considerado el primer gran semillero de esta disciplina en la entidad.
De sus primeras generaciones surgieron destacados exponentes del judo regiomontano como Joel Torres, Pedro Pecina, Ricardo Nava, Joaquín Tanguma, Luis Sierra y Romeo Rodríguez, entre otros. Además de su labor como entrenador, Arturo Longoria también dedicó parte de su vida a la formación policial, desempeñándose desde 1970 como instructor de judo y defensa personal en academias de policía de Monterrey y del estado durante varias décadas.
Fue además fundador de la entonces Asociación Regiomontana de Judo, hoy Asociación de Judo del Estado de Nuevo León. Aunque nunca presidió el organismo, su aportación es reconocida por alumnos, entrenadores y practicantes que lo consideran una figura fundamental en la historia del judo en la entidad.
El “Judo Club del Norte” cerró sus puertas el 31 de diciembre de 2012, tras convertirse en el dojo de judo con mayor trayectoria en la historia de Nuevo León. Después de ello, Longoria continuó impartiendo seminarios y clases personalizadas tanto en México como en Estados Unidos, especialmente en Texas.
En el ámbito personal, contrajo matrimonio en 1964 con Irene Muñoz Castañeda, con quien formó una familia de siete hijos, entre ellos Arturo Longoria Muñoz Jr., destacado judoka y entrenador de la Selección de Judo de Nuevo León en distintas etapas.
Arturo Longoria Muñoz falleció en paz acompañado de su familia, dejando una huella imborrable en el deporte nuevoleonés y en la historia del judo mexicano.
